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APRENDIZAJE Y RESPIRACIÓN

La respiración nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida. Es obvia su relación con el cuerpo físico y no menos importante es la estrecha relación entre la respiración y el funcionamiento de la mente. De ahí su importancia en el proceso de aprendizaje.

En todo momento la respiración se adapta a lo que vivimos y pensamos.

Además, la respiración es una de nuestras fuentes principales de abastecimiento en energía.

 

Podemos experimentar la respiración en tres niveles distintos:
a) abdominal:
La respiración abdominal nos ancla en el mundo físico, en la realidad concreta. Para experimentarla, colocar las manos sobre el abdomen y sentir como el abdomen se expande al inhalar y se recoge al exhalar.

b) torácica:
La respiración torácica está relacionada con nuestro mundo afectivo y emocional. Para experimentarla, colocar las manos sobre los costados a la altura de las costillas y sentir como la caja torácica se expande al inhalar y se encoge al exhalar.

c) clavicular:
La respiración clavicular está relacionada con la actividad mental abstracta y es la vía de acceso a planos más sutiles. Con los dedos en las clavículas, sentir que suben al inhalar y bajan al exhalar.

La diferencia no sólo reside en los niveles, sino que para cada nivel digamos que cogemos un “aire distinto”. En realidad se trata de “prana”, un componente de la respiración que en Occidente no se tiene todavía mucho en cuenta. El prana físico es más denso, el prana emocional, más sutil, y el prana mental aún más sutil. Esta diferencia de densidad es muy sencilla de experimentar en cuanto uno sabe dónde mirar.

Para el EDUCADOR  (y cualquier estudiante) es importante saber que:

la respiración clavicular, que corresponde a la actividad mental, no le sirve a nivel energético al cuerpo físico. Si estamos absortos en nuestro mundo mental, al cabo de unas dos horas, el físico que no recibe la energía que le corresponde empieza a drenar la energía de los demás niveles ya que lo prioritario es la supervivencia física. El sistema nervioso se altera y la mente se embota (síntomas de falta de energía). Uno siente que no puede absorber nada más. En otras palabras, a la naturaleza no le importa si piensa/se concentra mejor o peor. La Ley de la supervivencia se ocupa prioritariamente del cuerpo y repone su energía aún a costa de otro nivel más sutil.

Propuesta de actividades en el aula

- para restablecer la claridad mental, es suficiente con hacer respiraciones abdominales tranquilas (respirando por la nariz) hasta que nos sintamos de nuevo despejados.

- sería conveniente terminar de armonizar los tres niveles de respiración antes mencionados realizando algunas respiraciones completas (respirando por la nariz) con la ayuda de los brazos: elevar los brazos al inhalar, bajarlos al exhalar. (¿Ha observado cómo después de estudiar un buen rato se estira para respirar hondo? Pues, se trata simplemente de sistematizar lo que la naturaleza nos invita a hacer espontáneamente para reponer energía)

Al terminar, observar.

¡Feliz práctica! Su sistema nervioso y el de sus estudiantes se lo agradecerá.

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Testimonios de clientes

  • ~ Mercedes Rodríguez

    Sin imagen"He recibido el curso de "Las emociones: Un lenguaje" y quiero compartir mi experiencia. Me dedico a la educación desde hace muchos, muchos años, he asistido a varios cursos interesantes sobre educación emocional, inteligencia emocional,… que creía, hasta ahora, novedosos, pero éste ha sido, además, revolucionario. No es un curso duro sino tranquilizador y amable. Animo a todo el mundo a que lo haga. Gracias, Sylvie, por ponérmelo en el camino.

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