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El fracaso escolar, el malestar en las aulas, el miedo y la violencia parecen querer implantarse en las escuelas. Podemos verlo como una calamidad o como el síntoma de una demanda de un aprendizaje sobre bases distintas que quizá antes no eran tan imprescindibles. En la era de la velocidad, de la comunicación y de la información a ultranza, el Ser Humano tiene que conocerse a sí mismo para poder permanecer en el centro de su vida aunque a su alrededor todo gire muy deprisa. El tema es que el “Ser Humano” nunca ha sido en sí una asignatura.

Sin lugar a dudas, uno de los frutos de una buena educación es que el ser humano sienta que su vida está siendo un éxito. Pero su vida no puede ser un éxito sin él mismo. Si el ser humano desconoce quién es, cuáles son sus anhelos y sus recursos, pasa a depender de toda una serie de factores externos para su reconocimiento. Esta necesidad genera inseguridad, insatisfacción, miedo y violencia, a veces hacia fuera y otras muchas hacia uno mismo. El programa tiene como finalidad el estudio de estrategias que favorezcan el desarrollo armónico y la calidad del aprendizaje de los jóvenes y de sus profesores. Propone explorar siete aspectos cruciales del ser humano, para aprender a conocer y gestionar nuestros recursos y poder aprovecharlos lo mejor posible.

  1. Aprender a vivir con los demás
  2. Fortalecerse limpiando toxinas físicas y mentales
  3. Mantener una buena postura, abierta y relajada
  4. Respirar bien para calmarse
  5. Relajarse para reponer energías
  6. Equilibrar los hemisferios cerebrales
  7. Concentrarse
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El programa se desplaza desde lo más externo, donde tiende a situarse el ser humano, hacia los recursos interiores que culminan con ejercicios de concentración para asentarse en el centro de uno mismo. Se trata de ir explorando cada uno de estos aspectos, conectarlos entre sí y armonizarlos en función de un conjunto (el mundo en el que vivimos) y un centro (el ser individual).

  1. Aprender a vivir con los demás: El aula es una mini-sociedad en la que es importante que el alumno se sienta integrado, aceptado y reconocido. Los ejercicios favorecen vivencias de conjunto con los que todos, incluido el profesor, se abren a los demás, con sus coincidencias y diferencias. Se trata de lograr una mirada amable hacia los compañeros y preparar el terreno para el trabajo en equipo que es un año escolar.
  2. Fortalecerse limpiando toxinas físicas y mentales: Uno tiende a ver el mundo en función de su humor del momento. Si uno se siente “lleno de energía”, está diciendo que se siente positivo, optimista, confiado y emprendedor. Para el buen humor, es importante la buena forma física y una mente positiva. Los ejercicios van dirigidos
    • al cuerpo físico: con un trabajo de desbloqueo de las articulaciones para una buena circulación de las energías en el cuerpo y la activación de la misma.
    • la mente: a) práctica de la gratitud; b)una frase-clave ayuda a contrarrestar los efectos destructivos de los pensamientos negativo.
  3. Mantener una buena postura, abierta y relajada: Una buena estática de la columna vertebral es fundamental para el buen funcionamiento del sistema nervioso, el corazón y el cerebro. Ejercicios simples que permiten cobrar conciencia del cuerpo y así ser sensible a una buena postura.
  4. Respirar bien para calmarse:La respiración es básica para nuestro aprovisionamiento en energía. Existe además una relación directa entre el estado de la respiración y el estado de la mente. Ejercicios para adquirir el conocimiento de:
    • tres niveles de respiración y su función específica
    • respiración completa
    • respiración polarizada para equilibrar el sistema nervioso
  5. Relajarse para reponer energías: Las fases de asimilación de la información son fases de reposo. Por tanto es importante aprender a intercalar fases cortas de relajación. Los ejercicios van básicamente dirigidos a descansar los sentidos, en especial la vista y el oído.
  6. Equilibrar los hemisferios cerebrales: El sistema de aprendizaje imperante actualmente en la escuela solicita en demasía el hemisferio izquierdo del cerebro, lo que acarrea un mayor dominio de las estructuras racionales y lógicas de la mente en detrimento de las facultades creativas. Este desequilibrio tiene consecuencias desagradables para el cuerpo en general y en particular para el sistema nervioso. De ahí la importancia de adquirir técnicas simples que permiten reequilibrar energéticamente los dos hemisferios.
  7. Concentrarse: La dispersión mental es uno de los grandes males a la hora de plantearse un aprendizaje. La estimulación excesiva de nuestra vida moderna acarrea una sobreestimulación de las funciones mentales que se desbocan por falta de control. Calmar la mente es por tanto el primer objetivo. Se complementa con  ejercicios que propician un mayor despertar y fortalecen la adquisición de un centro.
  8. En cada uno de estos aspectos, se estudia también la necesidad de cuidar las fases de transición entre una actividad y otra. Se trata aquí por supuesto de una descripción muy breve del contenido de cada aspecto que en su aplicación varía según la edad del alumnado. Con el tiempo, probablemente el conocimiento de sí mismo será reconocido como una asignatura digna de interés para la educación y exista un profesorado especializado en esta materia. Por ahora, la implantación de técnicas referidas al sí mismo tiene que ser el hecho del profesorado a nivel individual, si bien sería interesante que algún colegio se prestara a una experiencia global. Se propone por tanto un curso sobre esta materia, dirigido al profesorado, con el aprendizaje de técnicas para uso personal y su modo de aplicación en las aulas.

 

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Testimonios de clientes

  • ~ Mercedes Rodríguez

    Sin imagen"He recibido el curso de "Las emociones: Un lenguaje" y quiero compartir mi experiencia. Me dedico a la educación desde hace muchos, muchos años, he asistido a varios cursos interesantes sobre educación emocional, inteligencia emocional,… que creía, hasta ahora, novedosos, pero éste ha sido, además, revolucionario. No es un curso duro sino tranquilizador y amable. Animo a todo el mundo a que lo haga. Gracias, Sylvie, por ponérmelo en el camino.

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